
La inesperada victoria de Hillary Clinton en New Hampshire reabre la competencia electoral en la carrera hacia el liderazgo de los demócratas y podría comportar un cambio de dirección en la campaña de la Senadora del estado de Nueva York y ex primera dama.
Hillary Clinton ha logrado una importante victoria, y ello a pesar de que en los últimos días los sondeos daban por vencedor a Barack Obama. Después de la victoria en Iowa, la popularidad del Senador de Illinois parecía en aumento también en New Hampshire, y los últimos sondeos mostraban una ligera ventaja de Obama sobre Clinton, frente a los datos de finales de diciembre, en los que Clinton aventajaba claramente a su rival. Pero la victoria de Clinton no sólo reabre el enfrentamiento electoral en las filas demócratas para las elecciones de noviembre, sino que su alcance podría revelarse importantísimo por dos particulares motivos que la mayor parte de los analistas estadounidenses no han sabido apreciar y que se sitúan a su vez entre las causas de su triunfo electoral.
En efecto, pocas horas antes de la votación, durante una entrevista concedida a una televisión del estado, Hilary Clinton, tras haber afirmado que no tenía ninguna intención de retirarse en el caso de sufrir una derrota, pareció emocionarse y, en directo, se echó a llorar mientras su tono de voz se quebraba por la emoción. Este episodioha constituido sin duda uno de los momentos más intensos de la campaña electoral de la senadora, acusada con frecuencia de no mostrar emociones, ni señales de debilidad. Muchos de los propios electores demócratas veían con reservas la elección de Hillary Clinton, considerada como una persona fría, incapaz de transmitir y compartir con su público emociones y sentimientos. Las lágrimas en directo de Hillary Clinton han mostrado al público y a los electores una mujer diferente, sensible y muy alejada de las acusaciones que muchos lanzaban hasta hace pocos días. Por ello, estas lágrimas se han convertido en un potente factor de acrecamiento entre el electorado y la ex primera dama.
El segundo factor determinante de la victoria de Clinton en New Hampshire ha sido la aportación a la campaña electoral realizada por su marido, el ex presidente Bill Clinton, personaje todavía muy apreciado por los electores demócratas. En los últimos días, sus intervenciones se han hecho cada vez más duras con los medios y con el Senador Obama, y sus acusaciones parecen haber orientado muchos de los votos de New Hampshire, proporcionando a su mujer algunos de los respaldos que había perdido tras la victoria de Obama en Iowa. Bill Clinton ha acusado a los medios de haber construido entorno a Obama “el mayor cuento para niños nunca oído” y ha puesto en guardia a los electores demócratas próximos al senador de Illinois, considerado demasiado inexperto y confundido como para representar a los demócratas en las presidenciales, e, incluso, para representar a Estados Unidos en caso de resultar vencedor.
La victoria de Hilarry Clinton en New Hampshire podría ser fundamental de cara a las próximas elecciones primarias en el resto de Estados Unidos y podría convertirse en el punto de partida para la Senadora de Nueva York, favorita de los demócratas (Véase: (AP) Estados Unidos: ¿Guiará Hillary Clinton a los demócratas en las elecciones presidenciales?), hacia una serie de victorias electorales capaces de reforzar su liderazgo en el interior del partido. Es importante comprender si los acontecimientos inmediatamente anteriores a las votaciones celebradas en este estado cambiaron la percepción que los electores estadounidenses tienen de Hillary Clinton. De ser así, la senadora de Nueva York sería la favorita no sólo como representante de los demócratas, sino también de cara a las presidenciales de noviembre. Será interesante observar si lo ocurrido en New Hampshire cambiará la aproximación de Clinton a la campaña electoral. Mostrarse como una persona capaz de transmitir emociones podría ser un factor mucho más convincente para los electores estadounidenses que un programa innovador o una campaña electoral minuciosamente planificada y de contenidos agresivos.
Las primarias del Partido Republicano se encuentran, por el contrario, sumidas en la incertidumbre, y todavía no cuentan con un candidato capaz de imponerse como líder de cara a las elecciones presidenciales. Las votaciones de New Hampshire encumbraron al senador de Arizona John McCain, derrotado en Iowa por Huckabee y Romney, quienes en esta ocasión quedaron respectivamente en segunda y tercera posición. A la vista de los resultados electorales de los estados en los que ya se han celebrado votaciones, la situación de Partido Republicano es todavía poco clara y posiblemente sea necesario esperar a las votaciones de algunos de los estados con mayor peso, como Florida, California o Texas, para entender la orientación de los votantes republicanos y los candidatos con más oportunidades de victoria en la convención del Partido.
Fuente: Equilibri
miércoles, 9 de enero de 2008
Estados Unidos: la victoria de Hillary Clinton en New Hampshire reabre la carrera electoral
Secciones: Noticias 2007-2008
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