
Por Yael Arad – Yediot Aharonot
Traducción de Lea Dassa para La Voz Joven
El tema de los derechos humanos es muy importante, pero ¿porqué lo traen a colación justamente ahora? ¿Porqué no elevaron sus voces hace 8 años, cuando el Comité Olímpico Internacional decidió que la Olimpíada se llevaría a cabo en China? Entonces se callaron, y ahora tratan de convertir a los deportistas en rehenes.
Los gobernantes de los países podrían expresar sus protestas, y sus reclamaciones son sumamente importantes. Pero no se debe exigir a los deportistas, boicotear la Olimpíada.
Los deportistas no sólo representan sus países, ellos antes que nada, son personas con ilusiones y es su empresa de vida, en la que invierten todo su tiempo y sus sueños más preciados desde muy pequeños.
La participación en los Juegos Olímpicos, para ellos, es la cumbre de la materialización de sus sueños.
No corresponde pedirles renunciar a todo y arrebatarles sus ilusiones cuando el tema de los derechos humanos en China, es conocido desde hace tiempo. Ninguno de nosotros, en su vida privada, deja de consumir productos Made in China, como señal de protesta, o interrumpe sus negocios en China, en nombre de los derchos humanos.
Quizás es preferible que nos ocupemos primero de los problemas de los trabajadores extranjeros entre nosotros, antes de que tratemos de arreglar el mundo despedazando la carrera de los deportistas de Israel y del mundo.
En lugar de reclamos populistas con respecto al boicot deportivo, se debe aprovechar las luces de los reflectores que ahora alumbran el problema de los derechos humanos en China, con el fin de presionar políticamente y en especial económicamente, en forma ininterrumpida al gobierno de China. El boicot de los gobernantes de los países a los Juegos Olímpicos, es extraordinario, pero él solo no solucionará el problema.
El deporte, siempre constituyó un símbolo de mancomunión entre los pueblos, los países, las culturas y las religiones. Esta Olimpíada, por sobre todas las cosas, es justamente la oportunidad del pueblo chino, para la esperanza y su apertura a la visión del mundo occidental.
Yael Arad, es la primera deportista israelí, que ganó una medalla olímpica.
lunes, 31 de marzo de 2008
No mezclen a los deportistas
Secciones: Comunidad Judía, Deportes, Noticias 2007-2008
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