miércoles, 26 de marzo de 2008

Una mirada positiva


Por Abedé

Este es el lema de la campaña electoral del candidato del PSOE, José Luís Rodríguez Zapatero, cuyo final exitoso culminó una etapa de crispación política provocada descaradamente por la derecha y a la cual los ULTRAS fueron funcionales.

El grupo terrorista ETA con el asesinato de Isaías Carrasco y el atentado en Barajas, hizo volar por los aires una posible solución pacífica al estilo nor-irlandés pero con el problema vasco.

El socialismo obtuvo una victoria ajustada que le dio un cachetazo a la estrategia del Partido Popular, la Iglesia y ciertos sectores ultraderechistas de la organización AVT (Asociación Víctimas del Terrorismo) basada en una oposición irracional a toda propuesta del PSOE, sin siquiera fundamentos de peso en el parlamento.
Estrategia que fue orquestada principalmente por Esperanza Aguirre (la “Margaret Thatcher española”) y por José María Aznar. Esto tiene una evidencia muy clara cuando en el segundo debate entre los candidatos a presidente por el PP y el PSOE, se cruzaron por la guerra de Irak y el candidato del PP no tuvo el coraje de admitir que se equivocaron al apoyar la invasión enarbolada por el cowboy de Texas que reside actualmente en la Casa Blanca.

También fue una elección donde se libraba una batalla entre izquierdas y derechas pero cuyo resultado iba a ser importante debido al peso que ganó España en los últimos años en América Latina y en Europa.
En América Latina la campaña electoral fue muy intensa y hay países como Uruguay en donde el resultado para el PP o el PSOE ejerce influencia de cara a las próximas elecciones presidenciales a desarrollarse en octubre del 2009.
En Europa, sucedió algo parecido pero con más repercusión electoral visible a corto plazo, como en Francia o en Italia.

El mismo día de las elecciones en España, en Francia se desarrollaban elecciones municipales en donde la izquierda mostró un renovado optimismo al derrotar a la derecha en muchas ciudades de la talla de París, Lyón y otras grandes ciudades del país galo. La gran victoria de Bertrand Delanois (PS) en París, lo catapulta como un posible candidato presidencial apareciendo como otro político “nuevo” y con una frescura que permite la renovación del Partido Socialista, la cual comenzó con Segolène Royal.

Además, mostraron el resurgir de un partido legendario, histórico y que en los últimos años había sufrido serias derrotas electorales. Estamos hablando del Partido Comunista Francés (PCF) que logro la reelección en sus bastiones históricos (“La Cintura Roja”), con apoyo de los socialistas y logro conquistar ciudades gobernadas por el derechista Unión del Movimiento Popular (UMP).

Una vez mas, la izquierda apareció en Francia para mostrarle a la derecha que no puede ser soberbia con el poder que la sociedad le dio en las urnas e intentar hacer añicos las conquistas sociales de la clase trabajadora, como la idea de flexibilizar la ley de jornada laboral de 35 horas semanales. Y con más razón que apareció la izquierda, en un país al cual Karl Marx caracterizó bien como ‘el país por excelencia de la lucha de clases’.
En Italia, la situación es diferente. Italia va a tener elecciones generales y la correlación de fuerzas es muy diferente a España o Francia.
El Partido Democrático (PD, centroizquierda) y la “sinistra” del arco iris (Comunistas, Ecologistas e independientes) tienen una difícil partida con la derecha liderada por el empresario Silvio Berlusconi.

Las dificultades de la centroizquierda para unificarse con la izquierda en la acción política como, por ejemplo, el excesivo poder que goza Berlusconi en los medios de comunicación y la mayor capacidad de la derecha para unificarse en el apoyo a la candidatura de Berlusconi hacen que sea una contienda más complicada para el campo de la izquierda.

No obstante, el PD encontró un líder en el alcalde de Roma, Walter Veltroni, que encolumna a este partido del centroizquierda Light y unifica a la Sinistra (izquierda) de cara a las elecciones. Las claves en estas elecciones van a ser el nivel de unidad de acción que adquiere la izquierda y el ánimo que se perciba en la sociedad sobre el futuro del país.
Es en este marco que la victoria de Zapatero constituye un factor influyente en Europa y en América Latina. La victoria del PSOE, significa la victoria de un modelo de izquierdas moderna, joven, fresca y que sabe gobernar exitosamente en pleno siglo XXI.

En Francia, el Partido Socialista ve al PSOE como el partido en el cual se siente reflejado de cara al futuro. Sobretodo si tenemos en cuenta que la última vez que el PS ocupó la presidencia fue en la época del histórico líder Françoise Miterrand.

En Italia, la derecha lleva la delantera en las encuestas pero la izquierda tiene un impulso muy importante, LA MIRADA POSITIVA, que el PSOE transmitió al campo progresista europeo. Si Walter Veltroni sabe comunicárselo a los y las italianas, constituirá un handicap estratégico en el resultado de las elecciones.

En América Latina, el país en el cual puede influir más la victoria del PSOE es Uruguay. Anfitriona del edificio donde se trabaja el mercado común del sur (MERCOSUR) y país que históricamente influyó en el andamiaje político-económico y social de América Latina, desde el 31 de octubre del 2004, este pequeño país ha hecho un giro sorprendente hacia la izquierda. El liderazgo del socialista Tabarè Vázquez, permitió en solo 3 años cambiar la política exterior, la economía y el avance de derechos humanos y sociales.
En Política exterior, el gobierno de izquierda terminó con la nefasta tradición de ser un país lamebotas de los intereses imperialistas de turno. Reestableció relaciones diplomáticas con la hermana República de Cuba, se interesó más por construir un mayor y mejor MERCOSUR. Y en el diferendo con Argentina por las plantas de pasta de celulosa, el gobierno del Frente Amplio (FA) se ha posicionado muy bien frente a la maraña de patrañas y provocaciones que se mandan desde Gualeguaychú, que intentan que se rompa la integración regional con los cortes de ruta y con la complicidad del gobierno argentino al no impedir los cortes de las rutas que hacen posible la integración regional. En economía, Uruguay ya no debe dinero al FMI rompiendo después de muchísimos años con la dependencia a los organismos multilaterales de crédito y sus intereses en favor de los grandes grupos económicos. Se aumentaron los salarios, se aumentaron las inversiones productivas, disminuyó el desempleo, bajó la pobreza y además se realizó una reforma muy profunda del sistema tributario que respeta y profundiza la idea de que PAGUE MÁS, EL QUE TIENE MÁS Y QUE PAGUE MENOS, EL QUE TIENE MENOS.
Se avanzó en la reforma de la salud, la cual le dará cobertura médica a más de 500.000 niños. Se avanzó en la ley de libertad sindical la cual le dará protección al delegado sindical de las persecuciones y atropellos patronales. Se aprobó la ley de educación sexual, se legalizó la unión civil entre parejas del mismo sexo, se avanzó en el Plan Ceibal, el cual les dará a cada niño y niña del Uruguay una computadora personal para que pueda ampliar sus conocimientos y pueda avanzar a la educación pública en los nuevos tiempos del siglo XXI. Se destinará el 4,5 % del PBI en educación en los próximos años, cumpliendo con una vieja demanda del sector educativo.

Es en este escenario de cambios que la derecha se empeña en interrumpir definitivamente, atacando irracionalmente toda iniciativa del gobierno tendiente a cumplir con la célebre frase de Artigas: “Que los más felices, sean los más privilegiados”.

Este 26 de Marzo, se cumplen 37 años de la primera concentración de masas del Frente Amplio (uno de los actos más multitudinarios en la historia uruguaya), el cual constituyó el comienzo de la larga marcha al poder y al cambio de sociedad en el Uruguay. Como forma de conmemorar estos 37 años de lucha unida y organizada de la izquierda, el FA lanzará su primer acto de masas de cara a las elecciones del año que viene, dando el puntapié inicial a una campaña electoral que habrá que seguir de cerca.

Una vez más, la influencia de la victoria del PSOE será importante, sobretodo si tenemos en cuenta los miles de uruguayos que viven en España y que prometieron estar el 9-M junto a Zapatero y en el 2009 en Uruguay para estar junto con el Frente.

Porque la mirada positiva que empapó las urnas en España y en Francia, es la que el día de mañana pueden tomar en Italia y en Uruguay para frenar a la derecha y continuar mejorando la vida de los hombres y mujeres.

Por eso, a pesar de las adversidades, recomiendo que cada uno y cada una de los lectores se deje entusiasmar, se deje sonreír y que se comprometa con ese entusiasmo y esas sonrisas, porque detrás esta la esperanza de construir una sociedad mejor y el tren de las esperanzas (sobre todo en Uruguay) parece imparable.
El tren sólo se para si nosotros dejamos de entusiasmarnos y dejamos de mirar la vida de una forma optimista.

¡Miremos la vida con una mirada positiva!

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