
Por Lic. Naum Kliksberg
Director de Matrimoniosmixtos.com
El 13 de abril 7.730 socios votaron a 90 representantes para una Asamblea que el 20 de mayo elegiría a las nuevas autoridades de la AMIA.
Fueron electos: 34 representantes del sector de los religiosos ortodoxo, 30 de la lista de Kaul (la mayoría de sus votantes fueron ateos y laicos), 21 de la lista de los religiosos conservadores (hacia los cuales los ortodoxos tienen una pública y fuerte hostilidad), 3 por la Lista del Movimiento Sionista Renovador, y 2 por la Lista Compromiso con la Comunidad.
O sea que los 30 representantes de la lista de Kaul, más los 21 de los conservadores, sumaban 51. Solo se requería más del 50 % de los 90 representantes, o sea 46, para imponer, en el primer día, en acuerdo conjunto entre estas dos listas: al presidente, al vicepresidente, y a los demás integrantes de la Comisión Directiva.
Si nadie lograba esa cifra en los primeros tres días de deliberaciones en el cuarto día ganaba quien obtenía mayoría simple, o sea que en ese caso esas dos listas en conjunto también ganarían aunque tuviesen mucho menos de 46 votos.
El consenso entre esas dos listas era la conducta ética y coherente esperada por sus votantes, ya que es de público conocimiento que la afinidad de las dos ideologías que representan (la laica y la religiosa conservadora) es mucho mayor que la de cualquiera de ellas con la ideología de los religiosos ortodoxos. Pero… sucedió lo inesperado.
El 20 de mayo se reunió la Asamblea de Representantes. Fue suficiente unas horas del primer día, de los 4 días previstos para deliberar, para nombrar a la nueva Comisión Directiva. En la mayoría de los puestos fueron electos los ortodoxos. El presidente, el vicepresidente, y puestos claves como el del tesorero, y los de educación, entre muchos otros, fueron asignados a los ortodoxos.
De los 90 representantes en la Asamblea votaron 83:
64 a favor de los ortodoxos.
10 en contra de los ortodoxos.
9 se abstuvieron.
O sea que los ortodoxos, que son solo un poco más del 1 % de los judíos de la Argentina, y eran minoría en la Asamblea de Representantes, insólitamente ganaron ampliamente en la Asamblea.
Los rabinos ortodoxos no ganaron por los votos de los socios el poder en la AMIA, pero llegaron a él.
El hecho de que los rabinos ortodoxos dirijan la AMIA tendrá consecuencias políticas no solo en la sociedad Argentina, también en lsrael y en todo el judaísmo mundial. Fortalecerá a los fundamentalismos de otras religiones, y a sectores antisemitas y anti-israelies.
Los rabinos ortodoxos tienen como punto central en el programa que piensan realizar en la AMIA el emplear el poder económico y político que les dará esa institución para profundizar, con mayor agresividad, su conducta de discriminación y rechazo hacia los matrimonios mixtos y sus hijos/as, creyendo que esa es la mejor forma de enfrentar la creciente asimilación. Esa será una grave equivocación, porque con esa actitud no disminuirá la gran cantidad de matrimonios mixtos que se genera cada año en Argentina, pero ante esa agresión, potenciada si ahora es promovida desde la AMIA, muchos de los matrimonios mixtos y sus hijos/as, los que se sentían judíos o cerca del judaísmo, se verán impulsados a abandonarlo y asimilarse. La comunidad judía Argentina no podrá recuperarse de esa perdida, ya que es una comunidad pequeña y hace años que viene disminuyendo rápidamente su caudal demográfico, en buena medida por el rechazo hacia los matrimonios mixtos y sus hijos/as promovido principalmente desde los sectores religiosos ortodoxos que ahora toman el control de la AMIA. Otra consecuencia es que judíos/as que no constituyeron matrimonios mixtos, se alejaran de la comunidad si ven que los dirigentes de la AMIA tienen ese tipo de conductas extremas, dogmaticas y fundamentalistas.
Las millones de personas que en el mundo suman: los integrantes de matrimonios mixtos con judíos/as, con sus hijos/as, y familiares, también se sentirán amenazados al saber que el aumento del poder de los rabinos ortodoxos en Argentina fortalece a los rabinos fundamentalistas de todo el mundo, enemigos declarados y agresivos de los matrimonios mixtos.
A los rabinos ortodoxos que dirigirán la AMIA, les hago un llamado a la reflexión, antes de emprender una cruzada contra los matrimonios mixtos, de difícil retorno y con implicancias de todo tipo, les sugiero que constituyan una comisión asesora de intelectuales de alto nivel, que estudien en sus múltiples y complejos aspectos la relación que debe tener la AMIA con los matrimonios mixtos. Es un tema muy delicado que exige moderación, ya que no se puede continuar ofendiendo a personas y a sus hijos/as, y separando a familiares, a hermanos de hermanos, a padres de sus hijos/as, porque una persona por amor forma pareja con otra de otro origen religioso, hay formas más eficientes y éticas de lograr la preservación que desean mantener sin tener que recurrir a motivar a que los padres rechacen a sus propios hijos e hijas, a sus nietos/as, y a los cónyuges de sus hijos/as.
LA SORPRESA: muchos de los que en la Asamblea de Representantes votaron para que los ortodoxos sean los nuevos dirigentes de la AMIA, pertenecen al movimiento de los rabinos conservadores que pocos meses antes, públicamente, habían acusado a los rabinos ortodoxos de ser fundamentalistas y racistas, ahora… posibilitaron su triunfo.
Los representantes que recibieron el 13 de abril los votos del 62 % de los votantes que no votaron a los ortodoxos, tiene cada uno la obligación moral de explicar a la comunidad su actitud en la asamblea. De no hacerlo, no existirá la transparencia y legitimidad ética necesaria que exige el proceso de la elección de las nuevas autoridades, y comprometerá el desarrollo futuro de la AMIA. Ninguno tiene con su silencio que dar impunidad a otro, lo que sucedió en la asamblea debe ser explicado públicamente, no hay ningún motivo para que se les oculte esa información a los socios y a la comunidad en general.
Sobre lo que paso en la asamblea no deben quedar preguntas sin respuestas, ello generaría confusión, dudas y suposiciones de todo tipo sobre la valides de la dinámica democrática implementada, y sobre la conducta correcta, kosher (xx), de los participantes, rabinos y no rabinos.
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(x) Este artículo es la Parte II del texto: “Análisis de las elecciones en la AMIA desde la mirada de los matrimonios mixtos” (se puede ver en www.matrimoniosmixtos.com)
(xx) La palabra Kosher se refiere a la forma correcta, según los religiosos ortodoxos, en que hay que alimentarse, para lo cual hay que preparar los alimentos siguiendo una estricta normativa, el no hacerlo de esa forma lo consideran una grave falta, un pecado. Se suele emplear la expresión: esa conducta es o no es kosher como sinónimo de...es o no correcta, ética.
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- Sobre el tema de las elecciones en la AMIA recomiendo leer los siguientes 2 análisis:
- Artículo publicado el 22 de mayo en el periódico Página 12, "Un ultraortodoxo en la AMIA", autor: Raul Kollmann:
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-104605-2008-05-22.html
- Artículo publicado el 21 de mayo en el periódico Nueva Sion, por su director Guillermo Lipis:
http://www.nuevasion.com.ar/nota.asp?IDNoticia=0005653
martes, 27 de mayo de 2008
¿Los rabinos ortodoxos tomaron la AMIA de una forma que no es kosher? ¿Qué pasará con los matrimonios mixtos?
Secciones: Comunidad Judía, Noticias 2007-2008, Opinión
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