lunes, 10 de diciembre de 2007

El 'Pogr-Homo' de los hombres de negro


Por Mario Linovesky

Este artículo fue escrito poco antes de la marcha por el orgullo Gay del año pasado en Israel y un año después de que fanáticos ultraortodoxos agredieran a un grupo de gays y lesbianas en la Marcha del orgullo gay en 2005 en Jerusalén.


Así como me ven, yo soy tataranieto de rabino. Cosa que por supuesto me enorgullece, porque el abuelo de mi abuela fue, según contaban aquellos que por dos o tres generaciones mantuvieron el recuerdo de su trayectoria y buen trato a la comunidad que encabezaba un hombre probo, de probidad absoluta.


El Zeide Meitze, nombre por el que era conocido, fue un rabino de “shtetl”. Y como líder de su gente, debió bregar sin desmayos por su tranquilidad, la que de tanto en tanto se alteraba bruscamente no bien a algún burócrata antisemita se le antojaba lanzar el populacho a la caza de judíos, en acciones “parapoliciales” que se conocieron como “pogromos”.


Pero, dejando de lado estos acontecimientos infaustos, que según el judío anti-judío Noam Chomsky no eran tan malos porque en ellos moría poca gente, a mi tatarabuelo lo recordaban también por la justeza de sus consejos y por su aceptación a ultranza del derecho a ser diferente. En pocas palabras, él no disc riminaba, aunque, como es lógico, tampoco admitía ni perdonaba ningún acto verdaderamente criminal. Murió hace mucho, a finales del siglo XIX, pero, aun sin pasar a la historia ni ser mencionado salvo en los círculos en los actuó, no obstante se suma con sobrados méritos a ese conjunto de hombres piadosos que con su observancia de la Torá, mantuvieron la continuidad del judaísmo a través de los siglos.

Repasando su trayectoria, se me da por evaluar en que diferentes son los religiosos de hoy día, aún admitiendo que entre ellos coexisten muchos que merecen todo nuestro respeto y a los que excluyo de esa generalidad de reaccionarios, de los que desbordan las actuales Ieshivot. Porque al zeide Meitze jamás se le hubiese ocurrido ni organizar ni participar de un “pogromo” contra quien fuese, ya que tal actitud contradice la esencia judía, basada en la ética, la moral y, por sobre todo, la justicia.

Estoy más que seguro que si él estuviese actualmente vivo y en Jerusalem, de modo alguno admitiría el “pogromo” preparado para este viernes en contra de la Marcha del Orgullo Gay. En primer término porque consideraría que cada cual es dueño, en una sociedad democrática, de adoptar el modo de vida que más le apetezca, en tanto no altere los derechos fundamentales, ni la tranquilidad de sus vecinos. Pero más allá de esto, y básicamente, recordaría que en la no tan lejana Shoáh, a los efectos de ser eliminados, homosexuales y judíos, con más gitanos y enfermos, todos ellos marchaban en una misma hilera, en su caminata fatídica a los hornos de exterminio.


Y es esta sola circunstancia la que invalida, por parte del “verdadero” judío, cualquier atisbo de discriminación contra el que es diferente, porque también diferentes, fuimos y somos considerados nosotros. Caso contrario, poca diferencia habría entre los nazis de ayer y estos zánganos trastornados d e hoy que alientan el “pogr-homo”, por cuanto estos últimos estarían obrando de idéntica manera que aquellos. Y si acaso son gente de sangre caliente y buscan acción, sería aconsejable exigirles que dirijan sus iras contra verdaderos pervertidos, como por ejemplo los que activan en la secta de los Naturei Karta, ya que estos sí, con sus visitas frecuentes a Teherán y Ramalla, donde piden la urgente destrucción del Estado de Israel, son el verdadero enemigo, junto a los judeófobos de cualquier signo que tiene de sobra nuestro pueblo. Un gay, es alguien con una determinada preferencia sexual, que en nada afecta a la sociedad israelí ni de ningún lado. Los otros en cambio son infames traidores a la patria y, aun cuando por ello merecen cuanto menos la cárcel, son sin embargo tolerados y hasta saludados por los responsables del pogromo en ciernes, con los que encima conviven en un mismo vecindario.

Tomando lo antedicho en cuenta y siendo como soy un judío a carta cabal, jactancioso de contar con un ancestro rabino pese a mi agnosticismo practicante, es que me avergüenza que nada menos que en Israel ciudadanos judíos necesiten que policías judíos resguarden su integridad, amenazada por otros ciudadanos judíos que no piensan ni sienten como ellos.

Y pensar que toda esta fantochada, impropia del siglo XXI, ocurre en momentos en que Jizbalá se está rearmando hasta los dientes para atacar de nuevo a nuestra Mediná, y paralelamente se oye, ve y lee de una inminente guerra con Siria.

Agregado de último momento: según noticias y para evitar enfrentamientos entre “hermanos”, el acto programado y al que se llamó “Marcha por el Orgullo Gay” se llevará a cabo según sus organizadores en el interior de un estadio, aunque la excusa antepuesta es que Israel se encuentra en Estado de Alerta Máxima, debido a la amenaza de atentados terroristas palestinos. Por el bien de nuestra sociedad, espero que esto último sea cierto, pese al riesgo que encierra y que policía y ejército puedan dedicarse a proteger al pueblo de sus enemigos y no deban distraer su atención por culpa del capricho de unos pocos desaforados.

4 comentarios. Déjenos su comentario:

Anónimo dijo...

Buena nota. Me gustó como está escrita.

Anónimo dijo...

Brillante este artículo.. Es un tema muy complejo. La ultraortodoxia en Israel es muy peligrosa por mas que son pocos.

Anónimo dijo...

tamara, los ultraortodoxos NO son pocos en Israel (aprox. 10% de la población judía) y es 'peligrosa' hasta donde nosotros, los judíos no-ortodoxos, la dejemos ser...

hay un chiste q dice que "Israel es el unico pais donde los ultra-ortodoxos le pegan a la policia y no al revés"...

eso sucede simplemente porque permitimos que haya líderes q insten a sus seguidores a la violencia... no olvidemos q antes q Rabin muriera hubo rabanim q decían q era peor q Hitler!!

Anónimo dijo...

Estimado Mario,
releo tu nota por tercera y me vuelve a sacudir la falta total de objetividad de la misma, la omision de hechos, la invencion de otros y, lo peor de todo, la generalizacion que aparece una y otra vez a lo largo del articulo.

No creo necesario explicarle a otro judio a que extremos puede llevar la estimagtizacion de un pueblo, grupo social, movimiento, etc.
algunos puntos que me gustaria destacar:
-Noam Chomsky no es anti judio. quizas sea anti Israeli pero llega el momento de diferenciar estos dos terminos. sus escritos (con los que no concuerdo en absoluto) representan la ashkafa de un judio norteamericano en particular. nada mas... Llamarlo antijudio es un insulto.
-Comparar a los judios religiosos con nazis supera todos los limites. dentro del mundo religioso (complejo si los hay) existen muchisimas facciones. los hay sionistas y no, jaredim de todo tipo y jasidim de todos los colores, mas y menos "abiertos" a la sociedad secular. los hay que sirven en la Tzava -incluyendo a los mal llamados ultraortodoxos- y los hay que no -incluyendo a los religiosos sionistas identificados con la Tora del Rab Kook.
-Hablar del "judio verdadero" es una generalizacion barata que no contribuye a nada, salvo al odio.
a la marcha del orgullo gay concurrieron unos 100 judios religiosos (de nuevo, de todo tipo) autoconvocados a una "marcha de desagravio". estos 100 judios no pueden de ningun modo representar todo el abanico de visiones del mundo religioso.
-Me gustaria subrayar que el agresor (quien apunalo en el estomago a unos de los participantes de la marcha) fue detenido, juzgado y sentenciado por Intento de asesinato. como debe ser.
-En cuanto a los religiosos de Naturei Karta no me parece adecuado llamarlos traidores a la patria porque ellos no son ciudadados israelies ni viven de ningun tipo de subsidio del estado. en que son peligrosos estoy de acuerdo pero siguen siendo judios y hermanos incluso cuando se equivoquen tan terriblemente. y cabe aclarar, Jasidei Naturei Karta no viven en el mismo vecindario de nadie. ni son saludados por nadie. la gran gran mayoria vive en NY! de hecho la mayor tension existe entre los Jaredim -que reconocen el estado de Israel- y los Judios religiosos sionistas por un lado y Jasidei Naturei Karta por el otro. para explicar y entender este fenomeno hace falta mucho mas que un blog.

Por ultimo me gustaria agregar que esta "fantochada" como la llama el autor, de hecho ocurre mientras Hezbolla se rearma y prepara para otra guerra. y mi pregunta es: donde estara Mario cuando eso ocurra? compartiendo el destino de sus hermanos (gays o no, que mas da) o criticando a la sociedad israeli desde la lejana Buenos Aires?
Atte,
Gabriel.
Jerusalem, Israel